Esta web responde a preguntas donde equivocarse cuesta dinero: una multa por entrar donde no debías son 200 euros y un disgusto. Por eso el criterio de qué publicamos y qué no es más estricto de lo habitual, y lo explicamos aquí entero.
Jerarquía de fuentes
No todas las fuentes valen lo mismo. Usamos este orden, y nunca bajamos un escalón si podemos quedarnos en uno más alto.
| Nivel | Fuente | ¿Publicable? |
|---|---|---|
| 1 | Boletín oficial: BOE, boletín autonómico, BOP | Sí, es la referencia |
| 2 | Registro o sede oficial: DGT, MITECO, Hacienda, ayuntamiento | Sí, citando el organismo |
| 3 | Nota de prensa institucional | Solo como indicio, nunca como norma |
| 4 | Prensa, blogs, foros, otras webs del sector | Nunca |
El nivel 4 no se cita jamás como fuente normativa. Ni siquiera cuando el medio es serio y probablemente tenga razón. Si un periódico dice que una ciudad ha cambiado sus restricciones, eso nos sirve para ir a buscar la ordenanza, no para publicar el cambio.
La razón es simple: si nuestra fuente es un artículo que a su vez resume otro artículo, no estamos verificando nada, solo propagando.
Cuando la fuente oficial se contradice
Pasa. Un ayuntamiento publica en su web un resumen que no coincide del todo con su ordenanza.
En ese caso manda el boletín oficial, porque es el texto con valor normativo. Si la diferencia es relevante, la hacemos constar en la página en lugar de elegir en silencio.
Qué significa “verificado”
Es una palabra que se usa con mucha alegría, así que conviene concretar. En esta web, una página marcada como verificada cumple las cuatro cosas:
- Alguien ha leído el texto oficial completo, no un resumen ni una ficha de terceros.
- Se cita el artículo concreto, no solo la norma. «Art. 23 y anexo III» dice dónde mirar; «la ordenanza municipal» no dice nada.
- Hay enlace directo al documento oficial, para que cualquiera pueda comprobarlo sin fiarse de nosotros.
- Consta la fecha en que se hizo esa comprobación.
Si falta cualquiera de las cuatro, la página no sale publicada. Es una comprobación automática: el sitio no compila si una ficha marcada como verificada no tiene fuente, enlace y fecha.
Lo que no significa
Que esté verificado no significa que sea asesoramiento jurídico, ni que te autorice a nada. Significa que hemos leído la norma y te decimos dónde está. La decisión, y la responsabilidad, siguen siendo tuyas.
Niveles de confianza
No todo lo que sabemos tiene la misma solidez, y nos parece más honesto decirlo que igualarlo todo hacia arriba.
| Nivel | Qué tenemos | Qué publicamos |
|---|---|---|
| A | Dato oficial legible por máquina | La respuesta completa |
| B | Ordenanza leída a mano, con artículo citado | La respuesta completa, con su fecha |
| C | Sabemos que la zona existe, no sus reglas | Que existe, con enlace oficial. No respondemos «¿puedo entrar?» |
| D | Nada | No publicamos la página |
Por eso en la lista de municipios hay muchas filas que dicen «todavía no». No es dejadez: es que aún no hemos leído esa ordenanza, y preferimos decirlo a rellenar el hueco.
Un ejemplo real de por qué no automatizamos
La DGT publica ficheros de datos abiertos con las restricciones de cada ZBE. Parece la solución perfecta: descargar, procesar y publicar 45 municipios de golpe.
No lo hacemos, porque al analizarlos encontramos que cada ayuntamiento los codifica de forma distinta. La misma estructura significa cosas opuestas según quién la haya enviado: en un municipio la lista son los distintivos permitidos, en otro los prohibidos.
Un programa que los interpretara acertaría en unas ciudades y diría exactamente lo contrario de la verdad en otras. Así que usamos esos ficheros para saber qué municipios tienen zona, y leemos las ordenanzas a mano para saber qué dicen.
Es mucho más lento. Es la diferencia entre publicar algo y publicar algo fiable.
Cada cuánto revisamos
Las normas cambian, y un dato correcto hace un año puede ser falso hoy.
- Cada página lleva visible la fecha de su última verificación.
- A los seis meses sin revisar, una ficha se marca sola como pendiente de revisión. No la retiramos, pero avisamos de que lleva tiempo sin comprobarse.
- Revisamos antes de plazo cuando hay motivo: una reforma normativa, un aviso de un lector o un cambio anunciado por el ayuntamiento.
Preferimos una web que reconozca que un dato lleva ocho meses sin mirar a una que aparente estar siempre al día.
Cómo avisar de un error
Si ves algo mal, dínoslo. No es una fórmula de cortesía: es parte del método, porque somos pocos y las ordenanzas son muchas.
Ayuda mucho si incluyes:
- La página donde lo has visto.
- Qué crees que está mal.
- La fuente oficial que lo contradice, si la tienes.
Cuando un aviso está fundado, corregimos y actualizamos la fecha de verificación. Todos los cambios quedan registrados en el historial del proyecto.
Qué no vas a encontrar aquí
- Datos sin fuente. Si no podemos citar de dónde sale, no se publica.
- Contenido generado en masa. Publicamos pocas páginas y verificadas, no cientos autogeneradas.
- Predicciones. No anticipamos restricciones futuras ni fechas que no estén publicadas en un boletín oficial.
- Asesoramiento jurídico. Resumimos normas y decimos dónde están. Para un caso concreto, consulta con un profesional.
Si algo de esta página te parece mejorable, también queremos saberlo.